(EFE).- El Celta de Vigo sumó su segundo
empate consecutivo ante la Real Sociedad (1-1), en un partido que se le
puso de cara con el tanto del danés Michael Krohn-Dehli pero que se le
complicó con la expulsión del argentino Augusto Fernández en el inicio
del segundo período.
El equipo de Paco Herrera es un bloque
mucho más sólido ahora que en el inicio del campeonato. Su crecimiento
defensivo ha sido enorme. Sigue cometiendo errores puntuales, como el
que cerca estuvo de explotar el uruguayo Diego Ifrán en el minuto 20 o
el que Elustondo aprovechó para empatar el partido, pero ya no es tan
vulnerable como antes.
Los donostiarras, que venía de derrotar
al Barcelona en Anoeta, apenas crearon peligro en el primer tiempo.
Además de la jugada de Ifrán, que no llegó por poco a un centro de
Carlos Martínez, únicamente el mexicano Carlos Vela, con un disparo
cruzado, probó a Javi Varas.
Cierto es que el Celta tampoco
inquietó demasiado al chileno Claudio Bravo. Los celestes viven en
exceso del rendimiento del internacional danés Michael Krohn-Dehli y de
su goleador Iago Aspas, los futbolistas más desequilibrantes de su
plantilla.
Ambos se asociaron en el minuto 32 para generar el
primer tanto, justo después de que Augusto Fernández, que ha recuperado
su mejor nivel pegado a la banda derecha, probase a Bravo con un potente
disparo.
Antes del descanso, el Celta volvió a tener otra
oportunidad para aumentar su ventaja, pero esta vez el meta visitante,
con una gran estirada, desvió a córner el potente disparo desde la
frontal de Krohn-Dehli.
En el arranque del segundo acto los
gallegos se quedaron en inferioridad por expulsión de Augusto Fernández,
pero aun así pudieron golpear de nuevo a la Real Sociedad con un
disparo del coreano Park, en el minuto 50, que desvió un inspirado Bravo
a córner con los pies.
Perdonó el Celta y lo pagó: Elustondo
explotó uno de esos desajustes defensivos de los vigueses para empatar
el duelo con un gran remate de cabeza en el minuto 58. A partir de ahí,
la Real Sociedad movió el balón con mucha más rapidez y buscó abrir el
campo para hacer daño a su rival por las bandas.
El mexicano
Carlos Vela, con un disparo que despejó Javi Varas, y Markel Bergara,
con un potente tiro desde el borde del área que se estrelló en el poste
en el minuto 85, tuvieron las mejores ocasiones de los donostiarras
para deshacer un empate que vale más a los visitantes que a los
celestes.