(EFE).- El entrenador del Espanyol, Javier
Aguirre, cumple 300 partidos como técnico en Primera División española tras
su paso por Osasuna (152), Atlético de Madrid (97), Zaragoza (43) y los
ocho que sumará en La Romareda al frente de equipo blanquiazul, del
cual se hizo cargo hace casi dos meses.
El
técnico llegó a Primera de la mano de Osasuna (2002-06), donde aterrizó
después de ser el seleccionador de México durante la temporada 2001-02,
logrando la clasificación para el Mundial de 2002.
El Atlético
de Madrid (2006-09) fue su siguiente destino y, después, regresó como
responsable del banquillo de su selección (2009-10) con vistas al
Mundial de Sudáfrica.
En noviembre de 2010, el Zaragoza le
abrió las puertas de la Liga de nuevo: llegaba para salvar a un equipo
colista y lo hizo, pero en diciembre de 2011 fue destituido.
Por su parte, el Espanyol se ha encomendado al efecto Aguirre para
sellar la permanencia. De momento, la receta del técnico mexicano
funciona y la mejoría del bloque, tanto en el aspecto anímico como en el
futbolístico, es evidente. Aguirre tiene contrato hasta el 30 de junio.
Ya se hablará más adelante de su continuidad.
Pese a los 300
partidos que sumará en Primera División en La Romareda, sus señas
futbolísticas no han sufrido grandes cambios. El futbol del mexicano
buscar ser rápido, ofensivo y protagonista. Pero su principal
característica es la intensidad del juego. Con esto, de momento, el
Espanyol vuelve a creer en la salvación del equipo.